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Reflexiones de DIOS

El amor de Dios en la familia

El amor de Dios en la Familia

La familia es el origen de un gran milagro, siempre y cuando se haga acompañar del amor de Dios; Él es extraordinariamente infinito en cumplir todas las necesidades; por esta razón es necesario tener  a  Dios entre nosotros para cumplir el compromiso de vida.

El amor de Dios en la familia

Por otro lado, es importante destacar que hay parejas que encuentran a Dios en el camino; mientras que algunas parejas ya lo consiguieron antes de unirse; pues actualmente en la mayoría de los casos no es así. En este sentido, Dios y el matrimonio se encuentran en cada milagro de vida, en cada necesidad, en cada momento de felicidad, en cada hijo que tienen; y en todas las grandes y sencillas circunstancias que desde la pareja trasciende en función del origen de la familia

Unirse en familia forma parte de nuestra naturaleza colectiva como seres humanos. Por tal manera, la vida de las personas nos llama y nos motiva por razones biológicas, emocionales o simplemente de forma física; estas incidencias que permiten que los seres humanos nos juntemos es porque emocionalmente ocurren situaciones significativas que revelan un profundo compromiso natural con otra persona, que le hace feliz, que socializan y se producen efectos mágicos.

En una relación de amor se despierta un interés y concluye con un compromiso; pero evoluciona con un intento de auténtico amor entre ambos. Sin embargo, este acercamiento humano, se convierte en biológico, emocional y profundamente vinculado con el amor sexual. Entre tanto, durante el inicio de esta relación, algunas parejas culturalmente se acercan ya con el compromiso ante Dios  y otras  solamente por la atracción sexual..

El amor hacia tu pareja

El amor hacia tu pareja, van a constituir un escenario auténtica-mente dinámico y evolutivo desde todas las circunstancias posibles que mueve la sociedad; sin embargo cuando el amor de dios acompaña a la pareja; o cuando la pareja se hace acompañar de dios; Aun así, esta pareja va a tener sus dolores, sus tristezas, sus malos momentos; pero también sus curaciones, sus alegrías y sus largos días de bienestar, sus noches de sueños y sus esperanzas.

Así es el Amor; te brinda oportunidades; oportunidades que tú te creas, porque hay Fe y hay esperanza, te hace soñar, te hace sonreír, te llena de alegrías… Te convierte en un individuo profundamente optimista. Si crees en el Amor, crees en Dios; y si crees en Dios, siempre, siempre tendrás oportunidades de alcanzar tus sueños. En esto consiste el amor de Dios en la familia, que sea el núcleo de esperanzas para sus hijos y todos los que ellos amen; porque serán Luz para su entorno.

El matrimonio y el amor divino

En definitiva el amor en el ser humano, es complejo y universal; pero cuando referimos “El Amor Divino” estamos hablando del amor que experimentamos cuando amamos a Dios; lo que nos permite hablar con Él y actuar en toda sociedad bajo su presencia divina. Desde este escenario, la pareja ya cuando ha decidido estar solos y procrear una familia; entonces el compromiso solicita la presencia de otro sentimiento más íntimo entre ambos, un sentimiento que comparten con dios desde todas las circunstancias, desde cada momento de logros, de lágrimas y de alegrías; y este sentimiento se consolida en los niveles que alcancen entre ambos, sean hijos o cada obra que construyan en la sociedad.

También es posible, inmensamente posible que una pareja de enamorados experimente su bendito Amor aunado a la presencia divina del Señor Jesucristo; el Amor es posible en todas sus dimensiones bien intencionadas; siempre y cuando cuide y pretenda las mejores bondades para el ser a quien Ama. Cuando se Ama poniendo a Dios por delante; estarás experimentando un doble Amor con la persona que Amas; estarás construyendo un Amor de amplitud modulada totalmente en estéreo, entendible, sapiente, comprendido y profundamente ampliable hacia el entorno social de esta pareja y su ecosistema dinámico en todas sus funciones, en todos sus sueños, en sus compromisos… En sus vidas.

Como lograr que Dios nos acompañe

Para lograrlo se hace necesario conocerlo; para conocerlo se hace necesario experimentarlo; para experimentarlo se hace profundamente necesario conocerlo; pero para conocerlo realmente, se hace urgentemente necesario BUSCARLO… ¿Y lo conseguirás?. El gran problema es quien no lo busca. La pregunta sería: ¿Dónde está? Él está siempre contigo y con todos nosotros; por esto, buscarlo es hablar de Él, aceptarlo, actuar como Él quiere…

Entonces comenzaremos a amar como Él; y este es el argumento mágico; porque estaremos conociendo el Amor Divino. ¡Bingo! … ¡Aleluya!… El amor en los seres humanos es la forma más universal posible de vida, desde su forma más simple, hasta la más resistente de muchas culturas; aceptarle que Él está siempre aquí cuando lloramos, cuando sonreímos, en nuestras emociones, en nuestras acciones sensibles, en nuestras debilidades y en nuestras fortalezas… Él siempre está con nosotros…Y con tu Espíritu… Amén.

Articulo que te podrá interesar: ¿Quien es Dios?

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